SOFTWARE | DICIEMBRE 1999

Hay que ampliar la capacidad cuando aumenta el volumen de tráfico hacia la tienda virtual

¿Cuándo interesa tener un servidor en propiedad?

¿Realmente necesito un servidor en Internet? ¿Qué posibilidades son viables para una pyme? ¿Qué ventajas y peligros conlleva cada una? Por suerte, no todos los proyectos de comercio electrónico son un fracaso y tras unos meses de tanteo, nuestro negocio a través de Internet empieza a atraer más y más visitantes. En este punto, nos planteamos ampliar los recursos destinados a esta sección de la empresa para potenciar los buenos resultados obtenidos.

Josue Cadilla
Internet Soluciones e Innovación
Dynamic Outsourcing System

 

Cuando el sitio web empieza a generar un volumen considerable de tráfico, hay que tomar una decisión. Esta decisión influirá en los costes y las posibilidades de crecimiento de nuestro negocio electrónico.

 

La primera pregunta es obvia... ¿realmente necesito un servidor propio en Internet? Para responder a esta pregunta se deben tener en cuenta diferentes cuestiones:

 

¿El tráfico de su(s) web(s) está aumentando de forma continua?
¿Están desarrollando su propia estructura de comercio a través de Internet?
¿Precisan instalar componentes de desarrollo propio o componentes poco comunes no disponibles en servidores de hosting?
¿Necesita acceso a información contenida en una base de datos existente en su empresa?
¿Está trabajando con información sensible como datos de clientes y/o proveedores?

 

Si respondió "sí" a una o más preguntas, usted necesita de un servidor propio en Internet.

 

Bien, necesito un servidor propio... ¿Qué posibilidades son viables para una pyme?

 

 

Conexión directa

Una solución es contratar con Telefónica una Frame Relay y efectuar con esta empresa el acceso a Internet. Esta opción asegura una conexión fluida con un caudal mínimo garantizado, lo que garantiza un acceso a su servidor rápido y constante independientemente de la saturación que pueda tener la red.

 

Con este sistema, usted puede disponer de una conexión directa a Internet desde sus oficinas y tener su(s) servidor(es) siempre al alcance de la mano. Los precios son elevados.

 

Esta opción es la adecuada si usted ya dispone del personal necesario en su empresa, ya que tanto hardware como software dependen de usted, así como su mantenimiento.


Housing

Para la mayoría de las pymes, la opción mas adecuada, por precio y servicio suele ser el housing. Su servidor se aloja en las Instalaciones de un ISP (proveedor de servicios de Internet) que le provee de conectividad y servicio técnico. La administración de la máquina se lleva a cabo a través de Internet. La mayor ventaja es el coste del servicio que dependiendo de sus necesidades puede reducirse en un 75 por ciento en comparación con la primera opción, ofreciendo un nivel de servicio muy similar. Esta opción es altamente flexible, ya que la mayor parte de los ISPs ofrecen la posibilidad de que su hardware y software puedan ser contratados o propios, así como su mantenimiento. Esto quiere decir que el ISP se encargará de comprar tanto el hardware como el sistema operativo, e instalarlo adecuadamente. Normalmente también incluyen en su cuota mensual garantía total y mantenimiento del sistema.

 

Si usted tiene el personal adecuado para administrar remotamente la máquina, esta es una opción muy recomendable ya que en las instalaciones de un ISP ya se encuentra toda la infraestructura de seguridad (SAI, generadores, climatización especial, sistemas de seguridad) que minimizan la posibilidad de problemas con su máquina.

 

Servidores compartidos 

Este método está muy extendido en Estados Unidos. Sin embargo, en España son escasos los ISP que lo ofrecen.

 

Esta opción es un punto medio entre el housing y el hosting en la que el número de usuarios por máquina está limitado. Básicamente se trata de cubrir las necesidades especiales de grupos minoritarios creando soluciones personalizadas. Es una solución altamente competitiva que permite disponer de un hardware de primer nivel y la posibilidad de instalar en la máquina aplicaciones de uso común. El hardware y software son contratados, así como su mantenimiento. La libertad de instalación y la escalabilidad quedan relegadas a un segundo puesto, pero los costes se dividen entre los usuarios. Las posibilidades de instalación son restringidas.

 

cadilla@isi2.com 

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