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Cómo asegurar
el cobro en las ventas electrónicas Un cliente quiere comprar en una tienda online. Facilita un número de tarjeta y, a través del TPV virtual, el comercio realiza la venta. Pero el banco emisor de la tarjeta, pasados 2 meses, descubre que no fue el dueño de la tarjeta el que realizó la compra, sino que se trata de un caso de fraude. Resultado: el banco no efectúa el pago y el comercio virtual deja de cobrar su mercancía. Este es uno de los riesgos más habituales al que se enfrentan los comercios en Internet, como le ha sucedido recientemente a la zapatería virtual gonvi.com. En este caso, mediante la utilización del protocolo de seguridad SSL la identidad del cliente no fue verificada en ningún momento, con lo que el gran perjudicado fue la tienda. Las entidades bancarias deben advertir de el riesgo de fraude que corren los comercios que adquieren esta plataforma para las transacciones. Un riesgo que, obviamente, se minimiza si se trata de mercancías que tienen que ser entregadas en mano, puesto que el comercio siempre sabe a quién se ha enviado el pedido. Existen otros protocolos mucho más seguros para la realización de transacciones en Internet. El protocolo SET se basa en carteras electrónicas y certificados digitales que aseguran que el titular de la tarjeta es realmente quien hace la compra. Para ello se basan en un sistema en el que tanto el banco emisor, como el vendedor y el comprador deben poseer un certificado digital. De esta forma se hace imprescindible una estandarización entre todos los agentes de la transacción, lo que dificulta y encarece la adopción de este protocolo. Por otro lado, los expertos recomiendan adoptar una serie de medidas para garantizar la seguridad en el pago. Solicitar el mayor número de datos posibles reducirá el fraude, así como realizar llamadas o envíos de e-mail de comprobación. En otros países se solicita, además del número de tarjeta y caducidad, un código de seguridad adicional, algo que en España, de momento, no se está utilizando. Otra opción puede ser el cobro contra reembolso, pero esta medida no suele ser aceptada debido a la comodidad del pago con tarjeta. Con la adopción de estas medidas, así como con la estandarización de plataformas, el fraude en las transacciones lleva camino de ser erradicado completamente. Los clientes son bastante receptivos a la adopción de medidas de seguridad. Y los comercios online deben asegurarse plenamente de los pros y los contras de sus plataformas de pago, así como de la normativa existente en la venta electrónica, analizada recientemente en Marketing y Comercio Electrónico
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